martes, 18 de septiembre de 2012

ENSAYO REFLEXIVO


LA BRUJERÍA EN EL ARTE




El termino brujería ha sido utilizado y conocido desde años atrás, una antigüedad que se le atribuye a este término por sus múltiples apreciaciones que perciben los individuos, apreciaciones concebidas desde un concepto cultural que de acuerdo con esto, ha tomando diferentes significados y modos de practica, en relación con este tipo de creencias y practicas especiales, que tienen algunas personas en específico, habilidades particulares que accionan y toman significado, a partir de la manifestación que realizan los brujos o brujas con ciertas personas que buscan de sus destrezas.

La brujería como se dijo anteriormente, es un ritual que viene desde hace muchos años y ha sido percibido  como un concepto maligno desde entonces, ya que se relaciona con algo que  va en  contra de la religión y al mismo tiempo está ligado a unos actos diabólicos como por ejemplo el sacrificio de animales o hasta personas, y después de muchos siglos es un acto que sigue presente y aunque no está totalmente aceptado, ya que se trata como un tabú, pero aun y así existen muchas personas que  lo aceptan y hasta hacen parte de este círculo.

Una de las características principales de las brujas era el atributo que se le otorgaba a las mismas de su sobrenatural capacidad de poder volar. Esto se relacionaba con las supuestas celebraciones que se realizaban tan lejos de las moradas de aquellas, que tenían que acudir a sus poderes mágicos para poder transportarse de un lugar a otro por los aires. Pero hoy en día las brujas, comunes y corrientes, simplemente desarrollan  una serie de rituales para las personas que acuden a ellas para su propio bienestar; Por ejemplo las personas que acuden a las brujas lo hacen con el beneficio de saber su  suerte, de conocer más allá de lo que les depara la vida,  ya sea con tabaco, cartas, por medio de la mano, el cigarrillo, la taza de café , entre muchas más practicas rituales, ayudando a  mejorar todos los aspectos de la vida,  el amor, el dinero, la salud, y además  buscan por medio de las habilidades de estos , dañar  a otras personas, ya sea para  interferir en relaciones, para doblegar y amarrar alguien en especial; Son muchas realmente las manifestaciones que se pueden presentar al momento de buscar el beneficio o servicio de este tipo de practicas.

Ahora bien, el factor cultural asume un papel esencial en la formación de este término, ya que la brujería va representada desde diferentes modos de creencias que se desarrollan a partir de un conocimiento cultural, que vincula saberes conjuntos de un grupo de personas, que a su vez hace la distinción entre tipos de bujería, por esta razón encontramos comúnmente por ejemplo la llamada brujería “magia negra y magia blanca”, esto va muy relacionado con la parte religiosa, que vincula comunidades dotándolas de creencias.

Al hablar del termino “brujería” estamos a su vez, haciendo alusión a una cultura popular que si bien vemos en nuestra actualidad, hacemos inmediata relación con personas que pertenecen a un grupo social común, designado por rasgos sociales que se desenvuelven por una popularidad conocida por todos, este tipo de personas hablando de nuestra ciudad “Medellín” comúnmente los encontramos en el centro, o en refugios muy alejados y escondidos.

Las brujas en la sociedad actual aunque sigue siendo un tabú, son muchas las personas  que acuden a ellas  para diferentes trabajos pero sobretodo pensando el bienestar propio, y aunque sus poderes no son sobrenaturales como el hecho de volar, sus rituales sostienen  un poder elevado,  ya que con este pueden hacer daño y perjudicar a muchas  personas.

Dentro de quienes hacen practica de estas creencias, ritos y habilidades especiales, observamos una incidencia del arte dentro de sus aplicaciones visuales, que representan conceptos rituales desde sus particulares creencias, muchas de las decoraciones espaciales del entorno en el que trabajan, son alusiones a una inclinación religiosa en especial, representada por medio de monumentos, esculturas y artificios “culturales” representativos de cada inclinación, que determina el acto de magia que realizan los practicantes de la brujería;  De acuerdo con esta relación del arte con la cultura de la bujería existen  varios pintores  que se interesan en estos ritos culturales,  para plasmarla en sus obras como lo son, Hans Baldung Grien, Benedetto Montagna, Salvator Rosa, Frans francken entre otros.

Este ultimo pintor mencionado Frans francken en su mayoría de sus pintoras se trata de “escenas de aquelarres o de preparación para los mismos, en los que el artista flamenco representa numerosas figuras: brujas que preparan pócimas y ungüentos, pequeños demonios y criaturas monstruosas, símbolos mágicos;  Son generalmente ambientes oscuros, repletos de humo y llamas, y muy a menudo tienen lugar en el interior de cocinas y recintos similares”.




Son factores sociales y culturales los que nos vinculan a sentir y percibir este tipo de hábitos rituales, ya que así como existe el habito religioso, como un acto cultural que une a determinadas poblaciones, a su vez la brujería se manifiesta como una creencia que vincula a determinado grupo social a desarrollar y creer en determinados “ritos”  como construcción de un mejoramiento de a vida como tal, un mejoramiento personal, que en muchos casos lleva al que no cree en esto, a que finalmente acuda a este tipo de beneficio; A su vez la brujería maneja dentro de sus finalidades, un poder de convencimiento hacia los demás, ya que es tanto el manejo hábil que desempeñan (los brujos y brujas) que persuaden con sus muchos aciertos, llevando a quien solicita el servicio a creer “fielmente” en lo que se dice de su vida y en lo que estos ofrecen como garantía de sus destrezas.

Finalmente encontramos que la brujería hace parte de nuestras vidas, como un simbolismo más, que cotidianamente encontramos presente en cualquier aspecto individual y a su vez social, son actos culturales, que nos relacionan en contexto, aun y siendo un tabú para muchas personas, también percibimos que en cualquier momento de la vida de cualquier persona, alguien ha pasado aun sin creer en estos ritos,  por una situación “sobrenatural” que se manifiesta en su quehacer personal llevándolo muchas veces a buscar el servicio de esta practica, buscando un beneficio personal.


La brujería en Goya




Los temas referidos a la brujería fueron, como sabemos, de gran predilección en la pintura de Francisco de Goya, así como en sus dibujos y grabados. Las razones que motivaron a nuestro genial artista a interesarse por estos temas fueron, varias, aunque entramos en el terreno de la especulación, por lo que, una vez más, podemos afirmar que nos encontramos ante otro de los enigmas, de los profundos misterios que alberga la vida y la obra de este aragonés universal.
Una posible razón por la que el artista pintaría temas de brujería:
-       Están asociada a la idea de la perversión de los jóvenes (y niños) debida a malas influencias, provocando, con ello, la pérdida de la inocencia. Este factor será, sin lugar a dudas, un lugar común en el Siglo XIX, tanto en literatura como en pintura.




La obra de Goya muestra una variada tipología de la bruja. En su pintura, y en sus dibujos, podemos observar mujeres jóvenes y mujeres viejas, decrépitas, horrendas, tanto vestidas como completamente desnudas. En algunas pinturas, el artista elabora incluso una tipología de mujer-animal, tal como se contempla con estupor en la "Cocina de las brujas", de la Alameda de Osuna, donde, precisamente, se representa el proceso de transformación en animales y su salida por una chimenea, cabalgando sobre escobas hacia la reunión de brujas, el Aquelarre. El macho cabrío preside los Aquelarres del artista, como podemos verlo en sus pinturas para la Alameda de Osuna y en la Quinta del Sordo. Los rostros representados reflejan terror, espanto y miedo, abundando en un "expresionismo" que violenta al espectador, motivando su implicación en el tema e incitándole a la reflexión, para que indague en estos personajes esperpénticos.



RESEÑA HISTÓRICA





La brujería, es el grupo de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas  que emplean con la finalidad de dañar.
La creencia en la brujería es común en numerosas culturas desde la más remota antigüedad, y las interpretaciones del fenómeno varían significativamente de una cultura a otra. En el Occidente cristiano, la brujería se ha relacionado frecuentemente con la creencia en el Diablo, especialmente durante la Edad Moderna, en que se desató en Europa una obsesión por la brujería que desembocó en numerosos procesos y ejecuciones de brujas (lo que se denomina "caza de brujas"). Las brujas tienen una gran importancia en el folclore de muchas culturas, y forman parte de la cultura popular.



Si bien éste es el concepto más frecuente del término "bruja", desde el siglo XXel término ha sido reivindicado por sectas ocultistas y religiones neopaganas, como la Wicca, para designar a todas aquellas personas que practican cierto tipo de magia, sea esta maléfica (magian negra) o benéfica (magia blanca), o bien a los adeptos de una determinada religión.
En la Wicca sencillamente quiere decir un convenio de brujos y brujas de por lo menos tres (círculos) o 12 (aquelarre). También practican en forma solitaria. Se reúnen para adorar a la diosa madre y el dios astado. Oran, leen cartas de tarot, y celebran la sagrada tierra. Los wiccanos no creen en la existencia del diablo.
Es frecuente el uso de diversas sustancias para alcanzar el éxtasis durante el rito. Como no se pueden calibrar con exactitud las dosis cuando una cantidad letal está muy cercana a la dosis de uso, es muy peligroso administrarlas por vía oral. Por ello algunas sustancias se aplicaron en forma de ungüento por vía vaginal o rectal, lo que podría haber dado origen a algunas leyendas sobre el carácter sexual de las reuniones de brujas o el uso de calderos para la preparación de algunas de las sustancias. La aplicación de unas de las sustancias sobre la vagina con una especie de consolador pudo dar origen a la imagen que representa a las brujas con un palo entre las piernas o bien una escoba. Por otro lado, muchos sapos son venenosos por contacto y su piel puede ser alucinógena, por ello también forman parte de la imaginería vinculada al mundo de la brujería.




La Brujería en el arte

La imagen de la bruja como producto de la imaginación medieval, tiene su remoto origen y sus referencias iconológicas en ritos y personajes del mundo clásico. Su apogeo en la brujería se dio en la Baja Edad Media y en el Renacimiento. Donde se creaba toda una mitología, con creencias a juicios condenatorios. Mas sin embargo, las representaciones renacentistas aportarán en gran medida a debilitar la creencia, al promover la identificación con personajes míticos alejados de la realidad contemporánea.
La inexistencia de imágenes brujeriles daba respuesta a dos tipos:
ü  La superstición estaba tan arraigada que impedía su representación plástica, como se le achaca a la Alta Edad Media.
ü  El tema ha carecido del suficiente interés, dando lugar a una literatura satírica y burlesca, que no encontró eco en las artes visuales.

Los motivos que llevaron a algunos pintores románticos a representar escenas de brujería están directamente ligados a la obra de Goya, ya que la utilizaron como fuente de inspiración técnica y temáticamente. Fue la difusión de las estampas de Los Caprichos las que generaron la afición a los asuntos brujeriles, con la misma intención ilustrada. Sin embargo, uno de sus más directos seguidores, Leonardo Alenza (1807-1845), se inspirará más en los cuadros de gabinete de la Alameda de Osuna, tanto en su intención trivial y burlesca como en su carácter formal.  Eugenio Lucas (1817-1870), por el contrario, desarrolló el tema en multitud de composiciones, utilizando tanto tipos goyescos, como otros muchos de creación propia. Sus escenas, a menudo presentaban en Brujería en la caverna, Noche de brujas o El castigo de la lujuria. En 1855, Lucas fue el encargado de tasar estas pinturas murales, Los motivos que impulsan a Lucas a realizar este tipo de escenas de brujería, coinciden con los de Goya cuando éste realiza los cuadros de gabinete para la Alameda de Osuna, es decir, temas decorativos, "colorísticos" de cierto carácter morboso que encontraban gran aceptación entre la clientela alto burguesa.
Otra de las causas que motivará el interés por la representación de asuntos de brujería, estará fundamentada en el uso de los textos literarios. La brujería como mito literario recorrerá todo el siglo, aumentando su grado de aceptación a lo largo de la segunda mitad del mismo, inspirándose en obras tanto clásicas (Cervantes, Shakespeare) como contemporáneas (Goethe), provocando aceleradamente su destino final dedicado casi exclusivamente a la ilustración de cuentos infantiles.

La imagen de los encorozados es fundamental, esta trata de la iconografía de los brujos(as) en España, puesto que representan, a los ojos de sus contemporáneos, la realidad que por sí misma. Los únicos brujos(as) reales han sido los condenados y ajusticiados por tales delitos. Goya así lo entiende cuando en uno de los cuadros de gabinete para la Alameda de Osuna, Brujos por el aire, presenta el vuelo de tres de ellos succionando un cuerpo desnudo, que van tocados por la coroza, o gorro de forma cónica que los identifica. Esta imagen va ligada a la brujería que va a permanecer a lo largo de esta primera mitad del siglo, identificándose inmediatamente al encorozado con los asuntos hechiceriles, aun cuando no esté vinculado a escenas condenatorias. De hecho, estos cuadros aún permanecen en la imagen tradicional de la bruja de los relatos infantiles, teniendo su origen en la coroza de los ajusticiados.
En España la descripción más adecuada de la bruja la encontramos en El coloquio de los perros cervantino, realizada a través del relato de Berganza: "larga más de siete pies; toda era notomía de huesos, cubiertos con una piel negra, vellosa y curtida; con la barriga que era de badana se cubría las partes deshonestas, y aun le colgaba hasta la mitad de los muslos; las tetas semejaban dos vejigas de vaca, secas y arrugadas; denegridos los labios, traspillados los dientes, la nariz corva y entablada, desencajados los ojos, la cabeza desgreñada, las mejillas chupadas, angosta la garganta y los pechos sumidos”.
En la obra de Goya se nos muestra toda la variedad tipológicas de la bruja: desde mujeres jóvenes a viejas, ya vestidas como completamente desnudas, incluso híbridos mujer-animal, como en la Cocina de las brujas de la Alameda de Osuna, donde se representa el proceso de transformación en animales y su salida por la chimenea, cabalgando sobre escobas hacia el aquelarre.




El brujo, publicado en El Artista, se elige un ahorcado y unos sapos como atributos identificativos. Por lo que se refiere a los niños, constituyen el elemento más utilizado por Goya para sus escenas de brujería. Lucas además, en su Brujería en la caverna, presenta una figura de espaldas que lleva un niño en brazos hacia el interior de la cueva, titula uno de sus óleos Brujas azotando a unos niños.
Para finalizar con el resumen de la historia de las brujas como pintura en el siglo XIX, un dato importante para  la segunda mitad del siglo, eran los atributos como el caldero, que presidía los aquelarres renacentistas, y que resurge gracias a la importancia que adquirirán los mitos literarios de Macbeth y Fausto, en cuya escenografía es elemento imprescindible. Por otro lado, los vapores que emanan del caldero constituirán un elemento muy sugerente para la fantasía ensoñadora del momento finisecular.

DESCRIPCIÓN Y JUSTIFICACIÓN




Escogimos  el tema de “La brujería” para el desarrollo investigativo de éste, por que nos llamo la atención ya que es un tema que se tiene actualmente como un tabú, y son pocas las personas que abarcan este tema, y nos pareció interesante saber conocer e indagar que obras existen acerca de tema.

OBJETIVO




Lo que se pretende mediante este blog, con el desarrollo investigativo del tema “La brujería”, es lograr conocer a fondo todo lo relacionado del  tema con el arte, para finalmente llegar hacer una reinterpretación sobre el tema.

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INTEGRANTES: 



Melissa Loaiza

Andrea Palacio Castañeda

Lina Narváez Tapia